El uso medicinal de la marihuana es cada vez más común y una de las mejores formas para las personas que no fuman es cocinar, en este artículo haremos mantequilla de cannabis.

Hacer mantequilla de marihuana es una de las mejores formas de administración de cannabis, especialmente para los usuarios de marihuana medicinal que no quieren fumar debido a las consecuencias negativas y los efectos psicoactivos.

La marihuana hecha con mantequilla puede ayudar a calmar algunos dolores físicos, e induce en particular, un estado de relajación.

Aunque la mayoría de los usuarios de este tipo de mantequilla buscan su efecto terapéutico en la lucha contra ciertas enfermedades, hay muchas personas en otros estados donde está legalizada o despenalizada que la consumen con fines puramente recreativos.

Pruebe esta receta sólo si tiene sus propias plantas o si tiene inflorescencias de cáñamo legales de origen seguro. No recomendamos cocinar y menos aún comer productos del mercado negro, ya que no sabemos lo que puede haber dentro y, por tanto, puede ser perjudicial para la salud.

Ingredientes y utensilios para la mantequilla de marihuana:

  • 250 gramos de mantequilla (sin margarina);
  • 30/50 gramos de cogollos de marihuana resinosas y algun pequeño cogollo (si utilizamos buenos cogollos debemos reducirlo a 1/4 parte);
  • Medio litro de agua;
  • Una olla grande;
  • Una más pequeña para poder cocinarla al "baño maría";
  • Una espátula pequeña;
  • Un pequeño vaso de plástico.

Preparación

Colocar las inflorescencias y las hojas en la cacerola pequeña para mezclarlas con la mantequilla.

Introduzca la cacerola pequeña en la olla al baño María e introduzca el agua en la olla grande.

Introduzca la cacerola pequeña en la olla al baño María e introduzca el agua en la olla grande.

Cocer al baño María durante al menos 30 o 40 minutos hasta que la mantequilla esté completamente derretida.

Derretir la mantequilla y remover hasta que la mantequilla tenga un color verde intenso y sea uniforme.

Derretir la mantequilla y remover hasta que la mantequilla tenga un color verde intenso y sea uniforme.

Colar la mantequilla con una malla fina y guardarla escurrida en un tarro con cierre.

Poner el recipiente en la nevera y dejarlo enfriar durante 6 horas. A partir de ese momento se puede consumir.

Poner el recipiente en la nevera y dejarlo enfriar durante 6 horas. A partir de ese momento se puede consumir.

Algunos errores comunes que cometemos

Vamos a ver algunos errores comunes que se suelen cometer en la cocina cannabica.

De este modo, tendrá un buen resultado y no perderá nada.

Impaciencia

Tanto para la mantequilla como para el aceite, el color de la infusión no es un indicador del tiempo de cocción.

Aunque es una característica importante, no significa nada, ya que se necesita un tiempo de cocción para que los ingredientes activos del cannabis se transfieran a los alimentos. Cuanta más cantidad utilicemos, mayor será el tiempo de cocción.

También hay que cocinar siempre a fuego lento todo el tiempo.

El THC puede evaporarse

Esto puede parecer una tontería, pero no lo es. Si cocinas marihuana, especialmente con recetas cannábicas de mantequilla, utiliza un tapón.

Es muy importante en la fase media de la cocción tapar, para que no salga vapor con parte del CBD o THC o el resto de las sustancias del cannabis.

Preste atención a la temperatura

La temperatura es uno de los puntos clave para el éxito de la mantequilla de marihuana. La temperatura adecuada para cocinar la marihuana es justo antes de que empiece a hervir.

Nos daremos cuenta de ello porque empezarán a surgir burbujas.

Si el agua de la sartén al baño María hierve, cometeremos otro error, quizá la marihuana se queme y nos deje un mal sabor de boca al consumirla.

Hervir a fuego lento y cocer al baño María, ¡es importante!

Hay varias recetas que puedes elaborar gracias utilizar mantequilla de cannabis como brownies, galletas, pasteles espaciales e incluso oreos de marihuana