¿Cuánto tiempo se tarda en cultivar una planta de marihuana?

¿Cuánto tiempo se tarda en cultivar una planta de marihuana?  ¡La impaciencia no es recomendable en casi todos los aspectos de la vida, una de las pocas cosas que entiendo, pero con el cultivo de cannabis hay que señalar que es un aspecto fundamental!

El correcto desarrollo en tiempo y forma de nuestra planta será lo que marque la diferencia entre una buena planta con grandes flores, fragantes terpenes, o una triste planta con muy pocas flores. Hoy vamos a hablar del tiempo de desarrollo regular, es decir sin forzar, y de las diferentes etapas que hay que pasar antes de llegar a la meta final.

En este artículo intentaremos guiarte de la mejor manera posible para que puedas empezar a cultivar tu propio Cáñamo Legal.

La germinación de las semillas de cannabis

Definiremos la fase de germinación como el periodo en el que la semilla se convierte en una plántula. Si utilizáramos esquejes de cannabis, este tiempo de germinación abarcaría desde el momento de la clonación hasta la aparición de las primeras raíces.

Definiremos la fase de germinación como el periodo en el que la semilla se convierte en una plántula. Si utilizáramos esquejes de cannabis, este tiempo de germinación abarcaría desde el momento de la clonación hasta la aparición de las primeras raíces.

Las técnicas de germinación son de diferentes tipos. La más utilizada y recomendada es la que utiliza una servilleta o papel mojado como base para la semilla;

Sin embargo, hay muchos que lo hacen por otros métodos menos recomendables: sobre algodón mojado, directamente sobre el suelo o disco jiffy o en agua

Para todos los demás supuestos, este tiempo es relativo. Dependerá, no sólo del tipo de variedad, de la marca, sino de la calidad de la propia semilla. Algunos factores determinantes serán la edad de la semilla, la fertilidad o no de la misma, o la forma en que se ha conservado.

El tiempo que tarda la plántula en germinar suele ser de unas 24-72 horas, aunque no es raro que tarde hasta 5 o incluso 8-10 días. Por supuesto, hay que tener en cuenta las condiciones de agua y humedad, la oxigenación y, sobre todo, que la temperatura durante esta fase oscile entre los 21 y los 24ºC.

En esta fase puedes utilizar el Jugo Toot de Biobizz, un estimulador de raíces 100% orgánico.

La fase vegetativa

La fase vegetativa es la fase central del desarrollo de nuestra planta y, sin duda, la más importante.

La fase vegetativa es la fase central del desarrollo de nuestra planta y, sin duda, la más importante.

Es la fase central del desarrollo de nuestra planta y definitivamente la más importante. Todo el desarrollo de la planta depende de esta fase y el entorno externo del clima es importante.

Una vez realizado el trasplante, comenzará la fase de crecimiento. Como su nombre indica, en ella nuestra planta obtendrá su crecimiento y adquirirá la morfología y tamaño necesarios para procurar en su desarrollo la siguiente fase, la floración.

Como todos sabemos, el fotoperiodo en esta fase será mayor que el anterior y el posterior. Por lo general, se recomiendan dieciocho horas de luz y seis horas de oscuridad al día. Un equilibrio adecuado entre luz y oscuridad es la clave para su perfecto desarrollo.

No sólo la luz será importante (debido a la fotosíntesis), sino que esas horas de oscuridad absoluta también serán cruciales, ya que es cuando se produce el intercambio de gases esencial para el metabolismo de las células vegetales.

Algunos cultivadores utilizan 24 horas de luz para hacerlo más rápido, pero la planta sufrirá, estará más débil y expuesta a las plagas.

Este periodo durará más o menos dependiendo del tipo de semilla, variedad y/o tipo de cultivo. De este modo, la autofloración será más rápida que la feminizada y, al mismo tiempo, los cultivos de interior serán generalmente más rápidos que los de exterior. Del mismo modo, utilizando una fuente de luz de mayor potencia se buscará un crecimiento más acelerado que con bombillas de menor potencia.

Es difícil precisar con exactitud la duración de la fase de crecimiento, como la de cualquier otro periodo, debido a la cantidad de factores ambientales, vegetales y externos (fertilizantes y experiencia del cultivador) que pueden marcar el cultivo. Normalmente, en interior, hablaremos de 3 a 6 semanas (21 a 45 días) para autoflorecientes y de 6 a 8 semanas para feminizadas.

Aunque las regulares y las feminizadas suelen tener una temporada en exterior de unos 8 a 9 meses de crecimiento, en un cultivo de interior podemos decidir las condiciones climáticas y ambientales tratando de forzar el crecimiento más de lo habitual y reducir su ciclo ordinario.

Así, si estamos en un ambiente interior, con luces artificiales, podemos decidir cuándo la planta tiene un tamaño adecuado y cuándo será el momento de cambiar el fotoperiodo para iniciar el ciclo de floración.

En esta fase puedes utilizar Bio Grow, se adapta perfectamente a las mezclas de tierra y a los diferentes tipos de sustrato.

Prefloración y floración

Su inicio dependerá, ya no exclusivamente del tiempo de crecimiento que le demos a la planta, sino también de que tenga las características adecuadas para soportar esos preciosos brotes que se desarrollarán y, por tanto, soportarán el peso de los 'brotes'.

Así, si un mes después de la germinación, vemos que nuestra planta es débil o pequeña y sin ningún signo de inflorescencia tendremos que concentrarnos más en la fase de crecimiento.

La planta después de la fase de prefloración comenzará a agrandar las flores, comenzará a oler. Si durante la fase vegetativa hemos sido cuidadosos con los distintos nutrientes, la maceta, y la planta ha crecido fuerte y sana veremos crecer las flores día a día.

En esta fase podemos ayudarnos con productos adecuados para la floración y otros complementos como los potenciadores de floración, de los que hablaremos en otro artículo. Si se trata de autofierros encontraremos en el envase los días necesarios para la fase vegetativa y la fase de floración. Si hablamos de semillas normales o feminizadas, siempre podemos saber leyendo el envase si la planta necesita 60 días, 90 días o incluso 120 días para florecer.

Cuando lleguemos a los días cálidos debemos tener cuidado de quitar las hojas amarillas, sólo las amarillas, observando que las flores cambian de un color blanco a uno naranja/rojo, esto también depende de la variedad de planta que estemos cultivando. Una vez que todos los pistilos estén coloreados, nuestra planta estará lista para la cosecha. Muchos cultivadores deciden el porcentaje de coloración de las flores, un factor que influye en el efecto.

Lo importante a la hora de decidir el final de la floración y luego limpiar las raíces y cortar la planta, es básicamente que esperemos a que los cogollos se desarrollen completamente. Como hemos comentado el proveedor nos dará una indicación del momento pero lo esencial es que observemos que los cogollos engordan hasta cubrir o quedar enterrados en él la mayoría de los pistilos.

Una vez desarrollado, el momento de la cosecha se caracterizará por la maduración y oxidación progresiva de los pistilos y tricomas, adquiriendo ese característico color ámbar/miel.

Siempre podemos decidir forzar la floración de una planta de marihuana como se describe en este artículo.

En esta etapa puedes utilizar Bio Bloom y Delta 9, aumentará la resina y los tricomas, dándoles un mayor peso y calidad final.

Secado

Es necesario distinguir entre secado y polimerización. El secado es el primero de los tratamientos a los que a la que debemos someter nuestra cosecha.

Consiste, básicamente, en colocar todos los cogollos cortados y bien curados y limpios en una red de secado en un lugar oscuro, fresco y seco (recuerde limpiar las raíces con abundante riego al final de la cosecha). El mantenimiento del producto se hará rotando los cogollos día a día en la red o malla, para evitar su deformación y su asentamiento en el mismo lado.

Este proceso puede durar, dependiendo de la ubicación, la zona geográfica y la humedad del lugar, de dos a cuatro o más semanas. Sin embargo, la seña de identidad de una cabeza bien seca es poder doblar su tallo, poder palpar su vientre pero sin romperlo, sólo doblando

Almacenamiento

Basta con retirar y guardar todos los brotes en un recipiente y dejarlos reposar con una aireación continua. El almacenamiento puede hacerse en diferentes recipientes, ya sean de plástico, vidrio o madera; El vidrio y la madera son los más recomendables, ya que no emiten sustancias tóxicas ni olores.

El recipiente en el que guardamos la colección debe almacenarse de la misma manera en un lugar oscuro, fresco y seco. Lo único que tendremos que hacer es abrir el recipiente cada día durante unos cinco minutos para que la poca humedad que suelta el tallo se vaya perdiendo poco a poco.

Este proceso suele durar entre 2 y 6 semanas. El punto adecuado para el almacenamiento será cuando la rama se rompa si se presiona ligeramente.

Cuando su tallo se dobla, no se rompe, no emite el olor a marihuana sino a simple hierba, es señal de que aún conserva parte de su clorofila.

Hoy en día existen varios en el mercado como Boveda, que ha encontrado una solución al problema generalizado del almacenamiento adecuado del cannabis con geles de sílice que regulan la humedad del cultivo una vez almacenado.

La marihuana tarda mucho tiempo en desarrollarse completamente y sin forzar, alrededor de dos/tres meses para las autoflorecientes y cinco/siete meses para las plantas procedentes de semillas normales o feminizadas, según el tipo de cultivo y los cuidados. También hay que tener en cuenta el secado y la condimentación, que llevará aproximadamente un mes.

Repetimos que, por supuesto, dependiendo de los cuidados que le demos a la planta, así como de la variedad que elijamos, el tiempo de cada etapa será mayor o menor y, en consecuencia, de su completo desarrollo y, por tanto, de la producción. Las variedades denominadas feminizadas tardarán más en producir cogollos; algo menos tardarán las autoflorecientes y menos aún, las nuevas 'versiones rápidas' que ofrecen empresas como Sweet Seeds.

Control de la humedad para la conservación de los cultivos

Las bolsitas de bóveda se utilizan para regular la humedad para almacenar la cosecha de flores ya secas.

Boveda es un líder mundial en el control de la humedad y la línea de bolsitas puede utilizarse en una amplia gama de niveles de humedad relativa (13-95%), sirviendo para regular la humedad precisa para cualquier artículo que se esté envasando.

Encajan perfectamente en tarros de vacío, tarros de cristal y cualquier recipiente de almacenamiento de cultivos. La humedad adecuada durante el almacenamiento maximiza el color, el sabor, el aroma y las propiedades esenciales.

Hemos hablado rápidamente de las principales etapas del cultivo de una planta de marihuana, pero esto es sólo una introducción básica al mundo del cultivo.

De las semillas de cannabis autofecundadas nos ocuparemos en un artículo aparte, porque aunque son más delicadas y tienen un menor rendimiento merecen respeto, ya que en condiciones óptimas hay plantas que necesitan sólo dos meses para completar su pleno desarrollo.